Los beneficios de automatizar una puerta seccional

Puertas Merino - Automatizar tu puerta seccional

Los beneficios de automatizar una puerta seccional

Disfruta de la automatización de tu puerta seccional

La industria del diseño y fabricación de puertas se renueva cada día y hoy nos ofrece prácticas soluciones para automatizar la apertura y cierre de nuestro garaje gracias a una puerta seccional.
Cerraduras que se atascaban, rieles que no corrían e impedían abrir las puertas correderas, portones de metal o hierro basculantes que pesaban una tonelada… No se puede negar que hasta hace unos años las puertas de los garajes presentaban varios inconvenientes que dificultaban su funcionamiento y uso diario. Hoy estos problemas se solucionan de una forma sencilla, con la automatización de una puerta seccional.
Qué es una puerta seccional
Son un tipo de puerta automática que se instala en garajes y que presentan muchas ventajas sobre todo derivadas de su sencillísima colocación y su aún más sencillo uso. Su característica fundamental es su comodidad: la automatización de la puerta seccional hace que se abran por sí solas accionando un mando en sólo 20 segundos, sin necesidad de que tengamos que bajarnos del coche y tirar de ella. Además, a nivel de seguridad, las puertas tradicionales presentaban un inconveniente: si perdías una llave estabas obligado a cambiar la cerradura y todas las llaves de las personas que usasen la puerta. Con las puertas seccionales basta con cambiar la clave de seguridad y reprogramar los mandos que accionan el sistema, algo que no llevará demasiado tiempo.
Al tratarse de puertas seccionales que se construyen con módulos diferentes, se adaptan perfectamente a cualquier espacio con sólo añadir más o menos módulos y la composición de los paneles de acero garantizan que nuestro garaje estará bien aislado del exterior y que la puerta durará mucho más tiempo, además de que será mucho más difícil abrirla y acceder al interior del garaje.
Sí es cierto que exigen un pequeño mantenimiento más cuidadoso que el de las puertas tradicionales, en las que basta con engrasar y limpiar cada cierto tiempo, pero las ventajas compensan sobremanera este pequeño hándicap. Además, el proveedor de tu puerta se encargará de las tareas de mantenimiento que vayan más allá de la limpieza y el engrasado frecuente.